Un lugar donde la comida esté realmente buena, donde te sientas a gusto desde que entras y donde no tengas que mirar el reloj mientras disfrutas.
Detrás de cada plato hay algo muy sencillo: producto bien tratado, recetas pensadas para disfrutar, y muchas ganas de que salgas pensando “tenemos que volver”.
Aunque María está en cocina y Eloy tenga algo más de visibilidad en sala, ambos están pendientes de todo: de cómo sales, de si te ha gustado, de que la experiencia sea tan buena como la comida.
Porque para ellos, esto no va solo de cocinar.
La comida es buenísima! Se nota la calidad, la dedicación y las ganas. Las croquetas suaves y con sabor a lo que son, el morteruelo dejamos el plato limpito jejeje costillar tierno y la pizza una mezcla excelente! El ambiente es fabuloso para pasar un rato tranquilo y agradable. El servicio es de 10! Atentos y súper amables, se nota que les gusta lo que hacen y eso llega a tu mesa.
Actualmente me parece uno de los mejores sitios de cuenca para comer, relación calidad precio muy buena y un servicio majísimo. Recomiendo mucho la oreja (tiene un toque especial), las croquetas de trufa y los gambones, aunque todo está muy bueno y sobre todo los postres. Si quieres algo típico con un toque diferente este es tu sitio!
Muy rico todo, y el camarero súper amable.Volveremos a seguir probando cosas.
Éramos un grupo de nueve 🇵🇪, pedimos varios platos para picar y todo estuvo muy delicioso, especialmente la salsa verde de la casa, la atención muy amable y amigable, súper recomendable, calidad precio muy bien.
El trato espectacular, el ambiente muy bueno y la comida a la altura. Tuvimos suerte de reservar en el último momento por una recomendación de un conocido y fue un acierto. Los muchachos se preocuparon en todo momento de que todo estuviera a nuestro gusto.
Sitio imprescindible si vas a cuenca! Comida típica de la zona, pero reinventada dándole un toque nuevo, la atención de los camareros es buenísima y precio muy asequible! Repetiré seguro!
Todo lo que pedimos estaba riquísimo. El camarero super atento, amable y nos dio muy buenas recomendaciones. Nos quedamos con ganas de probar mas cosas. Si volvemos a cuenca seguro que repetimos. El sitio muy acogedor!